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Tipos de glaucoma, tratamientos y prevención



El término "glaucoma" hace referencia a un conjunto de trastornos del ojo que provocan daño al nervio óptico, el cual lleva la información del ojo hasta el cerebro. Usualmente el glaucoma presenta escasos o nulos síntomas iniciales.



En la mayoría de los casos, se asocia a una presión dentro del ojo más alta de lo normal, una condición que se conoce como Presión intraocular. Sin embargo, también puede darse cuando la presión intraocular (PIO) se encuentra en niveles normales. De no ser tratado o controlado en primera instancia, puede provocar pérdida de la visión periférica y finalmente puede conducir a ceguera.


El glaucoma es la segunda causa de ceguera a nivel mundial (después de las catarátas).


Síntomas


El glaucoma también es llamado el "ladrón silencioso de la vista", ya que, en la mayoría de los casos, no se presenta con dolor u otros síntomas hasta que se llega a un nivel perceptible de pérdida de visión permanente. Por esta razón es que el glaucoma progresa de forma indetectable hasta que el daño al nervio óptico ya es irreversible, provocando pérdida permanente de visión en diferentes grados.


Sin embargo, la aparición de glaucoma de ángulo cerrado agudo sí puede acompañarse de síntomas repentinos como visión borrosa, visualización de halos rodeando las luces, dolor intenso del ojo, náuseas y vómitos. Si presenta estos síntomas, asegúrese de visitar a un profesional de la salud o visitar la sala de urgencias de inmediato, para que se puedan tomar las medidas apropiadas a tiempo y evitar la pérdida permanente de visión.



Prevención


¿Es posible reducir el riesgo de glaucoma?. Un estudio realizado en Europa demostró que los participantes que habían realizado actividad física moderada durante aproximadamente 15 años antes del estudio, tenían un 25% menos de riesgo de desarrollar baja OPP que pudiera favorecer al glaucoma.


El ejercicio podría ser un factor protector para el desarrollo de glaucoma. Investigadores del Reino Unido hallaron que la realización de actividad deportiva parece proveer un beneficio a largo plazo, disminuyendo la incidencia de baja presión de perfusión ocular (OPP), que es un importante factor de riesgo. La OPP es un valor matemático que se calcula utilizando la presión intraocular del ojo y su presión sanguínea sistémica.


"Al parecer la OPP está determinada en mayor parte por el estado del aparato cardiovascular", afirmó el autor del estudio, Paul J. Foster, MD, PhD, del Instituto de Oftalmología de la University College London. "No podemos realizar comentarios sobre la causa, pero definitivamente existe una asociación entre el estilo de vida sedentario y los factores que aumentan el riesgo de desarrollo de glaucoma".

"Mantener un estilo de vida activo parece ser efectivo en la reducción del riesgo de desarrollar glaucoma y muchos otros problemas graves de salud", concluyó el Dr. Foster.

Además, de realizar ejercicio de forma regular y mantener un estilo de vida activo, también se puede reducir el riesgo de padecer glaucoma evitando el tabaquismo, manteniendo un peso saludable y una dieta sana y variada.


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